La letra con sangre no entra

Hoy sabemos que para que un alumno preste atención en clase no vale exigirle sin más que lo haga. Hay que “encender” primero la emoción”. Francisco Mora Teruel.

El último artículo que escribí en este blog, sobre los cambios educativos que proyecta el Gobierno de Finlandia para el próximo curso, ha despertado casi tanto interés como polémica. Muchos de los comentarios expresados por los lectores afirman que es bueno que los niños se aburran y que la “diversión” está sobrevalorada. Algunos también habláis de la baja tolerancia a la frustración que tienen los niños hoy en día y de lo negativo que eso es para su futuro.

Creo que este es un debate muy interesante. Yo también pienso que los niños tienen que aburrirse de vez en cuando, porque eso estimula su creatividad, pero no es bueno que se aburran cuando están aprendiendo algo nuevo, porque eso va en detrimento de la memoria y el aprendizaje.

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“Hoy sólo se debe y se puede enseñar a través de la alegría”.  

Hoy sabemos, gracias a las investigaciones de la neurociencia, que para que un alumno preste atención en clase no vale exigirle sin más que lo haga. Hay que “encender” primero la emoción. Todo esto debe llevarnos a crear métodos siempre adaptados a la alegría, el despertar, el placer y nunca el castigo. Porque “la letra con sangre no entra”.

Según el neurocientífico y profesor universitario Francisco Mora Teruel, “hoy sólo se debe y se puede enseñar a través de la alegría, porque conocemos bien los sustratos cerebrales de estos procesos”. En su libro “Neuroeducación”, Mora Teruel afirma que “un medio ambiente estable, estimulante y protector construye en el cerebro infantil los pilares sólidos para una enseñanza efectiva. Por el contrario, un medio ambiente adverso, castigador y estresante influyen en, y de hecho lo impide, el normal desarrollo de los circuitos cerebrales que permiten ese aprendizaje”.

Neuroeducación. Francisco Mora Teruel.
Neuroeducación. Francisco Mora Teruel.

Yo creo que Internet y las nuevas tecnologías están provocando una revolución social comparable a la que se produjo cuando se inventó la imprenta y la educación no puede quedarse al margen. En mi opinión, los niños se aburren en las clases porque estamos enseñándoles con los métodos que utilizábamos hace dos siglos. ¡Claro que les interesa aprender, pero no de la forma en que les estamos enseñando!

“Nadie puede aprender nada… 

a menos que aquello que vaya a aprender le motive”

Los niños no entienden la utilidad del colegio, porque está muy alejado de la realidad que en la que viven. Hace poco mi hijo me dijo que cuando fuera mayor iba a crear un colegio donde los niños aprendieran lo que querían ser de mayores. Y yo pensé…. ¿y no es eso lo que hacen ahora?

“Hoy comenzamos a saber que nadie puede aprender nada, y menos de una manera abstracta, a menos que aquello que se vaya a aprender le motive, le diga algo, posea algún significado que encienda su curiosidad. Para aprender se requiere ese estímulo inicial que resulte interesante y nuevo”, afirma Mora Teruel.

Estoy de acuerdo en que sin disciplina y trabajo la creatividad y la curiosidad sirven de poco.  Los seres humanos aprendemos repitiendo y equivocándonos, de eso no hay duda. Pero la creatividad y la curiosidad proporcionan la motivación necesaria para la disciplina y el trabajo de memorización. Ambas son muy necesarias. Si los niños se limitan a copiar lo que hicieron las generaciones anteriores, hacer caligrafía y memorizar textos sin sentido, perderán su curiosidad innata y nunca aprenderán a ser creativos y a pensar… y la creatividad también se aprende.

Alguien se preguntaba en los comentarios del post anterior si la creatividad es un valor en sí mismo. Yo creo que sí. Opino que la creatividad es lo que nos diferencia de nuestros antecesores, los monos. Sin la creatividad no hubiéramos evolucionado, no habríamos podido cocinar, ni fabricar utensilios… Sin la creatividad los romanos no hubieran construido acueductos, ni Leonardo da Vinci hubiera pintado La Mona Lisa, ni Miguel Ángel hubiera podido esculpir El David.

Sin creatividad y libertad la humanidad no habría avanzado como lo ha hecho. Por eso pienso que deben modificarse los sistemas educativos heredados del siglo XIX para formar obreros y empezar a formar ciudadanos del siglo XXI.

 

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8 comentarios en “La letra con sangre no entra

  1. Estoy de acuerdo, necesitamos un cambio de 360 grados en la educación. No podemos seguir enseñando a los niños como lo hacíamos cuando nosotros éramos niños. No vivimos en la misma sociedad y no les estamos preparando para los mismos trabajos y el mismo futuro.
    No es una tarea fácil, pero afortunadamente cada vez hay más maestros y profesores que, aún constreñidos por un currículum nacional, aplican estos principios en sus clases y los resultados están ahí: tienen alumnos motivados y felices 🙂
    Un saludo!

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  2. Ana, gracias por esta reflexión. Hoy nos hemos coordinado, en twitter.. 😉 .. estamos coordinadas, o son los tiempos, que nos hacen a todos movernos en la misma dirección. Tal como has dicho, una cosa es aburrirse en el proceso de aprendizaje -que anula el mismo- y otra distinta es que no dejemos que los niños tengan ratos de total ocio y sin programación -que es el aburrimiento que lleva a la indagación, es decir, si a los pobres les hemos dejado algo de esa curiosidad con la que nacen y que nos empeñamos en destruir en las escuelas y familias-. Lo compartimos en nuestro facebook en unos días. Un abrazo.

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  3. Estoy de acuerdo en que hoy hay que enseñar de manera distinta y que no hay aprendizaje sin motivación, pero ahí está el problema: A los profesores que hoy se dedican a la enseñanza no se les ha preparado para enseñar de manera distinta y lamentablemente la mayoría no es consciente de que es en esto donde está la carencia. Si les planteas la idea de nuevos sistemas o métodos educativos lo normal es que se pongan a la defensiva o esbocen una sonrisa condescendiente: “los chavales no aprenden porque no tienen interés y no quieren esforzarse” . La culpa nunca es de ellos. La desmotivación afecta por igual a alumnos y profesores. La formación que reciben los profesores una vez que están ejerciendo es escasa y de mala calidad. La mayor parte de ellos sólo hacen cursos de formación si son obligatorios y desgraciadamente no repiten ni se motivan porque la calidad de los mismos es bastante mala.
    Quién forma a los educadores para que éstos aprendan a enseñar de una manera diferente?

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    1. Entiendo que estés desmotivada, Teresa. Nadie dijo que fuera fácil. Los cambios nos cuestan a todos. El ser humano es un animal de costumbres y nuestro cerebro nos juega malas pasadas. A lo largo de la historia, las sociedades han conseguido cambiar paradigmas fuertemente arraigados (piensa en La Revolución Francesa o en Martin Luther King). El cambio no se producirá de la noche a la mañana, pero yo creo que hay un movimiento de profesores y pedagogos muy fuerte que cuenta con el apoyo de los medios de comunicación. Ya hay universidades que están haciendo cambios en la carrera de Magisterio y sacando postgrados para los maestros. ¡Nosotros sólo tenemos que apoyarlos, pero si todos lo hacemos…. lo conseguiremos! Un saludo 🙂

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